lunes, 15 de octubre de 2012

Invocación a la Diosa


¡Despierta! Y únete a mí
como cuando eramos la esencia misma de la vida
aquella que desbordaba alegría, dulcura y sabiduría.

¡Despierta! Y úneta a mí
que te espero, porque hace siglos te conozco
y aunque a veces tarde en acordarme que estás tan cerca,
en evocarte, en llamarte, en reconocerte...
sé que estás en mí...esperando el reencuentro.

Sabes que te necesito para caminar en este espacio
y que a la vez tú necesitas de mí para proyectarte
con la más bondadosa sabiduría y resolución.
Porque somos una desde el principio y hasta el infinito.
Mi Diosa, mi yo supremo
Kaametza.

No hay comentarios: